Dos hermanos sonrosados,
juntos en silencio están,
pero siempre necesitan
separarse para hablar.
más adivinanzas del cuerpo humano...
A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.
Parecen persianas, que suben y bajan.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
Entre dos murallas blancas hay una flor colorada, que con lluvia o con buen tiempo, está siempre bien mojada.
¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.
Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.
Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.
Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
