Dos hermanos sonrosados,
juntos en silencio están,
pero siempre necesitan
separarse para hablar.
más adivinanzas del cuerpo humano...
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Uno se cree superior, el otro inferior se siente, sin decirse nunca nada, mucho se quieren, tanto que, siempre se están besando.
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Si los abro veo si los cierro sueño.
Cinco hermanos muy unidos, que no se pueden mirar, cuando riñen aunque quieras, no los puedes separar.
A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.
