Dos hermanos sonrosados,
juntos en silencio están,
pero siempre necesitan
separarse para hablar.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Juntos vienen, juntos van, uno va delante, otro va detrás.
Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.
No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...
Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.
Cinco hermanos muy unidos, que no se pueden mirar, cuando riñen aunque quieras, no los puedes separar.
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
