Dos hermanos sonrosados,
juntos en silencio están,
pero siempre necesitan
separarse para hablar.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
¿Cuál es la mitad de uno?
En la jirafa descuella, bajo la barba del rey, lo tiene cualquier botella, la camisa o el jersey.
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Uno se cree superior, el otro inferior se siente, sin decirse nunca nada, mucho se quieren, tanto que, siempre se están besando.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
