Dos hermanos sonrosados,
juntos en silencio están,
pero siempre necesitan
separarse para hablar.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.
Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?
