Dos hermanos sonrosados,
juntos en silencio están,
pero siempre necesitan
separarse para hablar.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
Dos fuentes muy cristalinas están en medio de un llano y cuando las fuentes manan no está muy contento el amo.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
Cinco hermanos muy unidos, que no se pueden mirar, cuando riñen aunque quieras, no los puedes separar.
Dicen que son de dos, pero siempre son de una.
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.
