Dos niñas van a la par,
y no se pueden mirar.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Dos niños en un andén, por más que se acerquen, no se ven. ¿Qué es?.
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
Si los abro veo si los cierro sueño.
En la jirafa descuella, bajo la barba del rey, lo tiene cualquier botella, la camisa o el jersey.
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
