Dos niñas van a la par,
y no se pueden mirar.
más adivinanzas del cuerpo humano...
En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.
A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
Cinco hermanos muy unidos, que no se pueden mirar, cuando riñen aunque quieras, no los puedes separar.
