Dos niñas van a la par,
y no se pueden mirar.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Si los abro veo si los cierro sueño.
Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.
Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
Uno se cree superior, el otro inferior se siente, sin decirse nunca nada, mucho se quieren, tanto que, siempre se están besando.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
