Dos niñas van a la par,
y no se pueden mirar.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.
