En las manos de las damas
casi siempre estoy metido,
unas veces desplegado
otras veces recogido.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Me pisas y no me quejo, me cepillas si me mancho, y con mi hermano gemelo bajo tu cama descanso.
Tengo copa y no soy árbol, tengo alas y no soy pájaro; protejo del sol a mi amo, en invierno y en verano.
Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.
El pie tapo al instante igual que si fuera un guante.
Tienen justo cinco dedos como la mano; se rellenan en invierno, se vacían en verano.
Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería
Tengo cinco habitaciones, en cada una un inquilino, en invierno cuando hace frío, están todos calentitos.
Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.
Una copa redonda y negra, boca arriba está vacía, boca abajo está llena.
Ahí vienen dos: uno se moja y el otro no.
