En las manos de las damas
casi siempre estoy metido,
unas veces desplegado
otras veces recogido.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Nuestra dueña nos coloca uno a cada lado, siempre pendientes, siempre colgados.
Se pone para dormir, aunque no es un camisón, puede ser de lana, seda o algodón.
¡Escapa, escapa! que esto que te digo, aunque no te obligo, te abriga y te tapa.
Redondo, redondo, sin tapa, sin fondo.
Una copa redonda y negra, boca arriba está vacía, boca abajo está llena.
Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.
Hoy cuando me levanté, puse uno en cada pie. Como no son los zapatos, dime tú... ¿qué puede ser?
Juntos, en ovillo, duermen los mellizos; cuando se separan, estirados andan.
Para salir a la esquina ponte pan en el talón y camina.
En las manos de las damas casi siempre estoy metido, unas veces desplegado otras veces recogido.
