En las manos de las damas
casi siempre estoy metido,
unas veces desplegado
otras veces recogido.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Tengo cinco habitaciones, en cada una un inquilino, en invierno cuando hace frío, están todos calentitos.
Destacan en las orejas creyéndose independientes, van casi siempre en parejas.
Ahí vienen dos: uno se moja y el otro no.
Rodeo cuellos y cuellos, tanto de ellas como de ellos.
No he de darte más razones, sin mi perderías los pantalones.
Colgada voy por delante y al hombre hago elegante.
Tengo corazón sin ser persona, tengo bata sin ser mujer. y el hombre elegante me lleva delante.
Se pone para dormir, aunque no es un camisón, puede ser de lana, seda o algodón.
Una piel que es otra piel, una mano que no es mano y el frío se aguanta bien.
Me pones y me quitas, me tomas y me dejas, conmigo no tiritas y estoy hecho de madejas.
