En las manos de las damas
casi siempre estoy metido,
unas veces desplegado
otras veces recogido.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Una copa redonda y negra, boca arriba está vacía, boca abajo está llena.
Colgada voy por delante y al hombre hago elegante.
Por la noche me lo pongo, por el día me lo quito y en la siesta lo uso un poquito.
Destacan en las orejas creyéndose independientes, van casi siempre en parejas.
No he de darte más razones, sin mi perderías los pantalones.
Para salir a la esquina ponte pan en el talón y camina.
Tengo corazón sin ser persona, tengo bata sin ser mujer. y el hombre elegante me lleva delante.
Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.
Dos hermanitos muy igualitos, en llegando a viejecitos abren los ojitos.
De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.
