Entre mis hojas se esconden
hadas, princesas y duendes.
Cuando me lees de noche,
sin darte cuenta te duermes.
más adivinanzas de libros y escritura...
Como una ametralladora se escucha mi tableteo; pero estoy en la oficina, que mi oficio no es guerrero.
Cruza los ríos, también los mares, vuela sin alas a todas partes.
Aunque sea tan pequeño, siempre separo y siempre detengo.
Con mis hojas bien unidas, que no me las lleva el viento, no doy sombra ni cobijo, pero enseño y entretengo.
Si me mojas y me pegas viajará la mensajera.
Campo blanco, flores negras, un arado, cinco yeguas.
Soy pequeño, pequeñito, más con tal poder y arte que, si no me pegan bien, no van a ninguna parte.
No me hace falta sacar pasaje: me mojan la espalda y me voy de viaje.
Cae de la torre y no se mata, cae en el agua y se desbarata.
Corta bien y no es cuchillo, afila y no es afilador, y te presta sus servicios para que escribas mejor.
