Entre mis hojas se esconden
hadas, princesas y duendes.
Cuando me lees de noche,
sin darte cuenta te duermes.
más adivinanzas de libros y escritura...
Es un sabio gordinflón, si le preguntan no habla, sabe todas las respuestas, tiene todas las palabras.
Una palomita, blanca y negra; vuela sin alas y habla sin lengua.
Cruza los ríos, también los mares, vuela sin alas a todas partes.
Soy pequeño, pequeñito, más con tal poder y arte que, si no me pegan bien, no van a ninguna parte.
Jamás aprendí a escribir y soy muy gran escribana y, con invención galana, te suelo siempre servir sin cansar tarde y mañana.
No me hace falta sacar pasaje: me mojan la espalda y me voy de viaje.
Con mis hojas bien unidas, que no me las lleva el viento, no doy sombra ni cobijo, pero enseño y entretengo.
Dos son tres, tres son cuatro y cuatro son seis. ¿Qué son?
Sin hablar puedo decir lo que mi dueño ha pensado; tengo un carro, aunque sin mula, y me muero en tres espacios.
Muy chiquito, chiquitito, que pone fin a lo escrito.
