Es un campo colorado
con los surcos muy derechos;
muy en alto está situado
e inclinado de dos lados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
