Es un campo colorado
con los surcos muy derechos;
muy en alto está situado
e inclinado de dos lados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
