Es un campo colorado
con los surcos muy derechos;
muy en alto está situado
e inclinado de dos lados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
