Es un campo colorado
con los surcos muy derechos;
muy en alto está situado
e inclinado de dos lados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
