Es un campo colorado
con los surcos muy derechos;
muy en alto está situado
e inclinado de dos lados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
