Es un campo colorado
con los surcos muy derechos;
muy en alto está situado
e inclinado de dos lados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Adivíname ésa.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
