Es un campo colorado
con los surcos muy derechos;
muy en alto está situado
e inclinado de dos lados.
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Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
