Es un campo colorado
con los surcos muy derechos;
muy en alto está situado
e inclinado de dos lados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
