Es un campo colorado
con los surcos muy derechos;
muy en alto está situado
e inclinado de dos lados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
