Es un campo colorado
con los surcos muy derechos;
muy en alto está situado
e inclinado de dos lados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
