Es un campo colorado
con los surcos muy derechos;
muy en alto está situado
e inclinado de dos lados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
