Es un campo colorado
con los surcos muy derechos;
muy en alto está situado
e inclinado de dos lados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
