Es un campo colorado
con los surcos muy derechos;
muy en alto está situado
e inclinado de dos lados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Cuerpo de palo, cabeza de color, me encienden con cuidado y doy mucho calor. ¿Qué es ?
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
