Es un campo colorado
con los surcos muy derechos;
muy en alto está situado
e inclinado de dos lados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
