adivinanzas para niños

Es una enorme naranja
pero de zumo salado,
los gajos se le suponen
entre un par de meridianos.

 

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Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.

Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.

El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.

En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.

Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.

En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!

Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.