Es una enorme naranja
pero de zumo salado,
los gajos se le suponen
entre un par de meridianos.
más adivinanzas de la naturaleza...
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
