adivinanzas para niños

Es una enorme naranja
pero de zumo salado,
los gajos se le suponen
entre un par de meridianos.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.

Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.

Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.

¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?

No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.