Es una enorme naranja
pero de zumo salado,
los gajos se le suponen
entre un par de meridianos.
más adivinanzas de la naturaleza...
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
