Es una enorme naranja
pero de zumo salado,
los gajos se le suponen
entre un par de meridianos.
más adivinanzas de la naturaleza...
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
