adivinanzas para niños

Es una enorme naranja
pero de zumo salado,
los gajos se le suponen
entre un par de meridianos.

 

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En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.

El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.

Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.

Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.

Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.

Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.

Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.

Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.

Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.