Es venta y no se vende,
es Ana, pero no es gente.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Adivíname ésa.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
