Es venta y no se vende,
es Ana, pero no es gente.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Adivíname ésa.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
