¡Escapa, escapa!
que esto que te digo,
aunque no te obligo,
te abriga y te tapa.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Resuélveme este dilema: «soy una, pero soy media».
No he de darte más razones, sin mi perderías los pantalones.
De pergaminos, o sedas, o papel hechos estamos; en verano gusto damos; las manos han de estar quedas, si es que nuestro oficio usamos.
Tengo corazón sin ser persona, tengo bata sin ser mujer. y el hombre elegante me lleva delante.
No me utilizan los patos más me llevan de apellido, con «Z» empieza mi nombre, ¡y ya el resto es pan comido!
Para salir a la esquina ponte pan en el talón y camina.
Una piel que es otra piel, una mano que no es mano y el frío se aguanta bien.
Chiquito, redondo, barrilito sin fondo.
Ahí vienen dos: uno se moja y el otro no.
Dos buenas piernas tenemos y no podemos andar, pero el hombre sin nosotros no se puede presentar.
