¡Escapa, escapa!
que esto que te digo,
aunque no te obligo,
te abriga y te tapa.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Una piel que es otra piel, una mano que no es mano y el frío se aguanta bien.
Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.
Por la noche me lo pongo, por el día me lo quito y en la siesta lo uso un poquito.
Se pone para dormir, aunque no es un camisón, puede ser de lana, seda o algodón.
Ahí vienen dos: uno se moja y el otro no.
Una copa redonda y negra, boca arriba está vacía, boca abajo está llena.
Santa con nombre de flor, y, a pesar de este retrato, me confunden con zapato.
Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.
Dos hermanitos muy igualitos, en llegando a viejecitos abren los ojitos.
Tengo corazón sin ser persona, tengo bata sin ser mujer. y el hombre elegante me lleva delante.
