Estoy condenado
a un año y un día;
si esto es cada cuatro,
¿mi nombre, sabrías?
más adivinanzas sobre el tiempo...
Nos llegan muy de mañana y se van mucho después, regresan cada semana y cuatro veces al mes.
Todos me esperan pero nunca llego, porque cuando llego yo desaparezco.
¿Qué día será, que entre el sábado y el lunes está?
Unas surgen con la luna, a otras las alumbra el sol, todas juegan al corro y todas hermanas son.
Tengo agujas y no sé coser, tengo números y no sé leer.
Me hallo en los escritorios y en las casas comerciales, todos me miran quien soy para ver lo que contengo. Mis días están contados y el día que voy a morir ya se sabe de antemano.
Doce son los hermanitos, uno es el benjamín, siete son los mayorcitos y los cuatro restantes los más pequeñitos.
Como te cases o te embarques en este día fatal, todo te saldrá mal.
En un castillo redondo, doce caballeros de guardia están; un flaco lancero y un gordo escudero, marchan al compás.
De aquí al domingo seis pasos, seis cielos que veo pasar, seis mañanas, seis ocasos ¿Cómo me debo llamar?
