Guardada en estrecha cárcel
por soldados de marfil,
está una roja culebra,
que es la madre del mentir.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
En la jirafa descuella, bajo la barba del rey, lo tiene cualquier botella, la camisa o el jersey.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Son dos cortinas en dos ventanitas que bajando ocultan dos niñas bonitas.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
