Guardada en estrecha cárcel
por soldados de marfil,
está una roja culebra,
que es la madre del mentir.
más adivinanzas del cuerpo humano...
¿Qué es rojo por dentro, y amable por fuera?
Si los abro veo si los cierro sueño.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Dicen que son de dos, pero siempre son de una.
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
