Habla y no tiene boca,
oye y no tiene oído,
es chiquito y hace ruido,
muchas veces se equivoca.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
