Juntos, en ovillo,
duermen los mellizos;
cuando se separan,
estirados andan.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Hoy cuando me levanté, puse uno en cada pie. Como no son los zapatos, dime tú... ¿qué puede ser?
Colgada voy por delante y al hombre hago elegante.
¡Escapa, escapa! que esto que te digo, aunque no te obligo, te abriga y te tapa.
Aunque la quite del agua, sigue en agua.
Nuestra dueña nos coloca uno a cada lado, siempre pendientes, siempre colgados.
De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.
Una copa redonda y negra, boca arriba está vacía, boca abajo está llena.
Tamaño de una cazuela, tiene alas y no vuela.
Se pone para dormir, aunque no es un camisón, puede ser de lana, seda o algodón.
De pergaminos, o sedas, o papel hechos estamos; en verano gusto damos; las manos han de estar quedas, si es que nuestro oficio usamos.
