adivinanzas para niños

Llevo, sin ser arlequín,
de colores mi librea,
yo salgo de tarde en tarde
y espero siempre a que llueva.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.

Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!

¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.

No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.

Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.