adivinanzas para niños

Llevo, sin ser arlequín,
de colores mi librea,
yo salgo de tarde en tarde
y espero siempre a que llueva.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.

Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.

Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.

Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.

Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.

Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.

En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.

Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.