adivinanzas para niños

Llevo, sin ser arlequín,
de colores mi librea,
yo salgo de tarde en tarde
y espero siempre a que llueva.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.

Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.

Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.

Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.

Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.

En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.