adivinanzas para niños

Llevo, sin ser arlequín,
de colores mi librea,
yo salgo de tarde en tarde
y espero siempre a que llueva.

 

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Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.

Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.

Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.

Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.

Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.

Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.