Llevo, sin ser arlequín,
de colores mi librea,
yo salgo de tarde en tarde
y espero siempre a que llueva.
más adivinanzas de la naturaleza...
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
