Lo usa el tendero
para comer,
lo lleva entero
si sabes leer.
más adivinanzas de cosas de la casa...
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
