Lo usa el tendero
para comer,
lo lleva entero
si sabes leer.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
