Lo usa el tendero
para comer,
lo lleva entero
si sabes leer.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
