Mi ser por un punto empieza,
por un punto ha de acabar,
el que mi nombre acierte
sólo dirá la mitad.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
De pergaminos, o sedas, o papel hechos estamos; en verano gusto damos; las manos han de estar quedas, si es que nuestro oficio usamos.
Soy de piel o paño gordo y me adhiero a tu cuerpo, para que no pases frío cuando llega el invierno.
Una copa redonda y negra, boca arriba está vacía, boca abajo está llena.
Tengo cinco habitaciones, en cada una un inquilino, en invierno cuando hace frío, están todos calentitos.
Chiquito, redondo, barrilito sin fondo.
Aunque las adornamos a ellas cuando no tenemos carreras, la gente tiene manía de no llamarnos enteras.
Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.
Pisados, siempre en el suelo, recibiendo malos tratos, y sin señales de duelo.
Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería
El pie tapo al instante igual que si fuera un guante.
