adivinanzas para niños

Mi ser por un punto empieza,
por un punto ha de acabar,
el que mi nombre acierte
sólo dirá la mitad.

 

más adivinanzas de ropa y vestuario...

De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.

Mi ser por un punto empieza, por un punto ha de acabar, el que mi nombre acierte sólo dirá la mitad.

No me utilizan los patos más me llevan de apellido, con «Z» empieza mi nombre, ¡y ya el resto es pan comido!

Soy de piel o paño gordo y me adhiero a tu cuerpo, para que no pases frío cuando llega el invierno.

Santa con nombre de flor, y, a pesar de este retrato, me confunden con zapato.

Chiquito, redondo, barrilito sin fondo.

Por la noche me lo pongo, por el día me lo quito y en la siesta lo uso un poquito.

Vivo en el campo y en una ciudad grande, y soy chico pero me usan por igual, si dices mi nombre solo dirás la mitad.

El pie tapo al instante igual que si fuera un guante.

De pergaminos, o sedas, o papel hechos estamos; en verano gusto damos; las manos han de estar quedas, si es que nuestro oficio usamos.