adivinanzas para niños

Mi ser por un punto empieza,
por un punto ha de acabar,
el que mi nombre acierte
sólo dirá la mitad.

 

más adivinanzas de ropa y vestuario...

Ahí vienen dos: uno se moja y el otro no.

Destacan en las orejas creyéndose independientes, van casi siempre en parejas.

No me utilizan los patos más me llevan de apellido, con «Z» empieza mi nombre, ¡y ya el resto es pan comido!

Vivo en el campo y en una ciudad grande, y soy chico pero me usan por igual, si dices mi nombre solo dirás la mitad.

Santa con nombre de flor, y, a pesar de este retrato, me confunden con zapato.

Nuestra dueña nos coloca uno a cada lado, siempre pendientes, siempre colgados.

Colgada voy por delante y al hombre hago elegante.

Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.

Soy de piel o paño gordo y me adhiero a tu cuerpo, para que no pases frío cuando llega el invierno.

Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.