adivinanzas para niños

Mi ser por un punto empieza,
por un punto ha de acabar,
el que mi nombre acierte
sólo dirá la mitad.

 

más adivinanzas de ropa y vestuario...

Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.

Hoy cuando me levanté, puse uno en cada pie. Como no son los zapatos, dime tú... ¿qué puede ser?

Tienen justo cinco dedos como la mano; se rellenan en invierno, se vacían en verano.

Redondito, redondón, no tiene tapa ni tapón.

Aunque las adornamos a ellas cuando no tenemos carreras, la gente tiene manía de no llamarnos enteras.

De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.

Ahí vienen dos: uno se moja y el otro no.

Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería

Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.

¡Escapa, escapa! que esto que te digo, aunque no te obligo, te abriga y te tapa.