Mi ser por un punto empieza,
por un punto ha de acabar,
el que mi nombre acierte
sólo dirá la mitad.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.
Santa con nombre de flor, y, a pesar de este retrato, me confunden con zapato.
De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.
Rodeo cuellos y cuellos, tanto de ellas como de ellos.
Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería
Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.
Guardado en invierno, lo luzco en verano, es mi único traje en sitios de baño.
Me pisas y no me quejo, me cepillas si me mancho, y con mi hermano gemelo bajo tu cama descanso.
Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.
Tengo copa y no soy árbol, tengo alas y no soy pájaro; protejo del sol a mi amo, en invierno y en verano.
