Mi ser por un punto empieza,
por un punto ha de acabar,
el que mi nombre acierte
sólo dirá la mitad.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Santa con nombre de flor, y, a pesar de este retrato, me confunden con zapato.
Para salir a la esquina ponte pan en el talón y camina.
Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería
Nuestra dueña nos coloca uno a cada lado, siempre pendientes, siempre colgados.
Me pones y me quitas, me tomas y me dejas, conmigo no tiritas y estoy hecho de madejas.
Pisados, siempre en el suelo, recibiendo malos tratos, y sin señales de duelo.
Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.
Vivo en el campo y en una ciudad grande, y soy chico pero me usan por igual, si dices mi nombre solo dirás la mitad.
Me lleváis, me traéis, y si sois nuevos quizás me mordéis.
Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.
