Mi ser por un punto empieza,
por un punto ha de acabar,
el que mi nombre acierte
sólo dirá la mitad.
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No he de darte más razones, sin mi perderías los pantalones.
Una copa redonda y negra, boca arriba está vacía, boca abajo está llena.
Resuélveme este dilema: «soy una, pero soy media».
Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.
De pergaminos, o sedas, o papel hechos estamos; en verano gusto damos; las manos han de estar quedas, si es que nuestro oficio usamos.
Soy de piel o paño gordo y me adhiero a tu cuerpo, para que no pases frío cuando llega el invierno.
Por la noche me lo pongo, por el día me lo quito y en la siesta lo uso un poquito.
Dos hermanitos muy igualitos, en llegando a viejecitos abren los ojitos.
Juntos, en ovillo, duermen los mellizos; cuando se separan, estirados andan.
Mi ser por un punto empieza, por un punto ha de acabar, el que mi nombre acierte sólo dirá la mitad.
