adivinanzas para niños

Mi ser por un punto empieza,
por un punto ha de acabar,
el que mi nombre acierte
sólo dirá la mitad.

 

más adivinanzas de ropa y vestuario...

De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.

Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.

Rodeo cuellos y cuellos, tanto de ellas como de ellos.

De pergaminos, o sedas, o papel hechos estamos; en verano gusto damos; las manos han de estar quedas, si es que nuestro oficio usamos.

Una copa redonda y negra, boca arriba está vacía, boca abajo está llena.

Colgada voy por delante y al hombre hago elegante.

Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.

Ahí vienen dos: uno se moja y el otro no.

Mi ser por un punto empieza, por un punto ha de acabar, el que mi nombre acierte sólo dirá la mitad.

Vivo en el campo y en una ciudad grande, y soy chico pero me usan por igual, si dices mi nombre solo dirás la mitad.