Mi ser por un punto empieza,
por un punto ha de acabar,
el que mi nombre acierte
sólo dirá la mitad.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Nuestra dueña nos coloca uno a cada lado, siempre pendientes, siempre colgados.
Me pisas y no me quejo, me cepillas si me mancho, y con mi hermano gemelo bajo tu cama descanso.
Hoy cuando me levanté, puse uno en cada pie. Como no son los zapatos, dime tú... ¿qué puede ser?
Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería
Redondo, redondo, sin tapa, sin fondo.
Guardado en invierno, lo luzco en verano, es mi único traje en sitios de baño.
Colgada voy por delante y al hombre hago elegante.
Redondito, redondón, no tiene tapa ni tapón.
Tengo copa y no soy árbol, tengo alas y no soy pájaro; protejo del sol a mi amo, en invierno y en verano.
Por la noche me lo pongo, por el día me lo quito y en la siesta lo uso un poquito.
