adivinanzas para niños

Millares de soldaditos
van unidos a la guerra,
todos arrojan lanzas
que caen sobre la tierra.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.

Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.

Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.

Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.