Millares de soldaditos
van unidos a la guerra,
todos arrojan lanzas
que caen sobre la tierra.
más adivinanzas de la naturaleza...
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
