Millares de soldaditos
van unidos a la guerra,
todos arrojan lanzas
que caen sobre la tierra.
más adivinanzas de la naturaleza...
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
