Nazco y muero sin cesar;
sigo no obstante existiendo,
y, sin salir de mi lecho,
me encuentro siempre corriendo.
más adivinanzas de la naturaleza...
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
