Nazco y muero sin cesar;
sigo no obstante existiendo,
y, sin salir de mi lecho,
me encuentro siempre corriendo.
más adivinanzas de la naturaleza...
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
En las regiones polares se encuentra en todos los mares.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
Rompe y no tiene manos, corre y no tiene pies, sopla y no tiene boca, ¿Qué te parece que es?
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
