adivinanzas para niños

Nazco y muero sin cesar;
sigo no obstante existiendo,
y, sin salir de mi lecho,
me encuentro siempre corriendo.

 

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Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.

No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.

Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.

Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.

Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.