adivinanzas para niños

Nazco y muero sin cesar;
sigo no obstante existiendo,
y, sin salir de mi lecho,
me encuentro siempre corriendo.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.

En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.

En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.

Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.

Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.

Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.