Nazco y muero sin cesar;
sigo no obstante existiendo,
y, sin salir de mi lecho,
me encuentro siempre corriendo.
más adivinanzas de la naturaleza...
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
