adivinanzas para niños

Nazco y muero sin cesar;
sigo no obstante existiendo,
y, sin salir de mi lecho,
me encuentro siempre corriendo.

 

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Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.

Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.

Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.

Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.

Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.

No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.

Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.

Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.