Nazco y muero sin cesar;
sigo no obstante existiendo,
y, sin salir de mi lecho,
me encuentro siempre corriendo.
más adivinanzas de la naturaleza...
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Rompe y no tiene manos, corre y no tiene pies, sopla y no tiene boca, ¿Qué te parece que es?
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
