adivinanzas para niños

Nazco y muero sin cesar;
sigo no obstante existiendo,
y, sin salir de mi lecho,
me encuentro siempre corriendo.

 

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Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.

En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!

Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.

Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.

Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.

Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.

Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.

Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.

En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.

Alas de mil colores y se pierden entre las flores.