adivinanzas para niños

Nazco y muero sin cesar;
sigo no obstante existiendo,
y, sin salir de mi lecho,
me encuentro siempre corriendo.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.

No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.

Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.

Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.

Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.

Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.

Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.