Ni corre, ni vuela,
pero siempre te precede,
cuando vas o cuando llegas.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
