Ni corre, ni vuela,
pero siempre te precede,
cuando vas o cuando llegas.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
