Ni corre, ni vuela,
pero siempre te precede,
cuando vas o cuando llegas.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Adivíname ésa.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
