Ni corre, ni vuela,
pero siempre te precede,
cuando vas o cuando llegas.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
