Ni corre, ni vuela,
pero siempre te precede,
cuando vas o cuando llegas.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
