Ni corre, ni vuela,
pero siempre te precede,
cuando vas o cuando llegas.
más adivinanzas de cosas de la casa...
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
