Ni corre, ni vuela,
pero siempre te precede,
cuando vas o cuando llegas.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
