Ni corre, ni vuela,
pero siempre te precede,
cuando vas o cuando llegas.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
