Ni corre, ni vuela,
pero siempre te precede,
cuando vas o cuando llegas.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
