Ni corre, ni vuela,
pero siempre te precede,
cuando vas o cuando llegas.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
