Ni corre, ni vuela,
pero siempre te precede,
cuando vas o cuando llegas.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
