Ni corre, ni vuela,
pero siempre te precede,
cuando vas o cuando llegas.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
