Ni corre, ni vuela,
pero siempre te precede,
cuando vas o cuando llegas.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Adivíname ésa.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
