Ni corre, ni vuela,
pero siempre te precede,
cuando vas o cuando llegas.
más adivinanzas de cosas de la casa...
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
