Ni corre, ni vuela,
pero siempre te precede,
cuando vas o cuando llegas.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
