Ni corre, ni vuela,
pero siempre te precede,
cuando vas o cuando llegas.
más adivinanzas de cosas de la casa...
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
