Ni corre, ni vuela,
pero siempre te precede,
cuando vas o cuando llegas.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Chiquita como un ratón guarda la casa como un león
