Ni corre, ni vuela,
pero siempre te precede,
cuando vas o cuando llegas.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
