No he de darte más razones,
sin mi perderías los pantalones.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería
Guardado en invierno, lo luzco en verano, es mi único traje en sitios de baño.
De pergaminos, o sedas, o papel hechos estamos; en verano gusto damos; las manos han de estar quedas, si es que nuestro oficio usamos.
De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.
Tamaño de una cazuela, tiene alas y no vuela.
Juntos, en ovillo, duermen los mellizos; cuando se separan, estirados andan.
Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.
Dos buenas piernas tenemos y no podemos andar, pero el hombre sin nosotros no se puede presentar.
Mi ser por un punto empieza, por un punto ha de acabar, el que mi nombre acierte sólo dirá la mitad.
Tengo cinco habitaciones, en cada una un inquilino, en invierno cuando hace frío, están todos calentitos.
