No he de darte más razones,
sin mi perderías los pantalones.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
De pergaminos, o sedas, o papel hechos estamos; en verano gusto damos; las manos han de estar quedas, si es que nuestro oficio usamos.
Aunque las adornamos a ellas cuando no tenemos carreras, la gente tiene manía de no llamarnos enteras.
Tamaño de una cazuela, tiene alas y no vuela.
No he de darte más razones, sin mi perderías los pantalones.
Resuélveme este dilema: «soy una, pero soy media».
Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.
De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.
Aunque la quite del agua, sigue en agua.
Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.
Para salir a la esquina ponte pan en el talón y camina.
