No he de darte más razones,
sin mi perderías los pantalones.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.
Guardado en invierno, lo luzco en verano, es mi único traje en sitios de baño.
Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.
Una copa redonda y negra, boca arriba está vacía, boca abajo está llena.
Dos hermanitos muy igualitos, en llegando a viejecitos abren los ojitos.
Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.
Por la noche me lo pongo, por el día me lo quito y en la siesta lo uso un poquito.
No he de darte más razones, sin mi perderías los pantalones.
Una piel que es otra piel, una mano que no es mano y el frío se aguanta bien.
Pisados, siempre en el suelo, recibiendo malos tratos, y sin señales de duelo.
