No he de darte más razones,
sin mi perderías los pantalones.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Pisados, siempre en el suelo, recibiendo malos tratos, y sin señales de duelo.
Dos hermanitos muy igualitos, en llegando a viejecitos abren los ojitos.
Tengo corazón sin ser persona, tengo bata sin ser mujer. y el hombre elegante me lleva delante.
Chiquito, redondo, barrilito sin fondo.
Me pones y me quitas, me tomas y me dejas, conmigo no tiritas y estoy hecho de madejas.
El pie tapo al instante igual que si fuera un guante.
¡Escapa, escapa! que esto que te digo, aunque no te obligo, te abriga y te tapa.
Juntos, en ovillo, duermen los mellizos; cuando se separan, estirados andan.
Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.
Dos buenas piernas tenemos y no podemos andar, pero el hombre sin nosotros no se puede presentar.
