Ordenes da, órdenes recibe,
algunas autoriza, otras prohíbe.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.
Dos estrellas se han perdido, en el cielo no aparecen, en tu casa se han metido y en tu cara resplandecen. ¿Qué son?
Uno se cree superior, el otro inferior se siente, sin decirse nunca nada, mucho se quieren, tanto que, siempre se están besando.
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.
