Pisados, siempre en el suelo,
recibiendo malos tratos,
y sin señales de duelo.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Se pone para dormir, aunque no es un camisón, puede ser de lana, seda o algodón.
Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.
Ahí vienen dos: uno se moja y el otro no.
Guardado en invierno, lo luzco en verano, es mi único traje en sitios de baño.
Nuestra dueña nos coloca uno a cada lado, siempre pendientes, siempre colgados.
Santa con nombre de flor, y, a pesar de este retrato, me confunden con zapato.
Tamaño de una cazuela, tiene alas y no vuela.
Puedes llevarlo en el pelo y, a veces, en los zapatos, se coloca en la cintura y en el rabo de los gatos.
Para salir a la esquina ponte pan en el talón y camina.
No he de darte más razones, sin mi perderías los pantalones.
