Pisados, siempre en el suelo,
recibiendo malos tratos,
y sin señales de duelo.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Se pone para dormir, aunque no es un camisón, puede ser de lana, seda o algodón.
De pergaminos, o sedas, o papel hechos estamos; en verano gusto damos; las manos han de estar quedas, si es que nuestro oficio usamos.
Resuélveme este dilema: «soy una, pero soy media».
Una copa redonda y negra, boca arriba está vacía, boca abajo está llena.
Por la noche me lo pongo, por el día me lo quito y en la siesta lo uso un poquito.
Una piel que es otra piel, una mano que no es mano y el frío se aguanta bien.
Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.
Juntos, en ovillo, duermen los mellizos; cuando se separan, estirados andan.
Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.
Santa con nombre de flor, y, a pesar de este retrato, me confunden con zapato.
