Pisados, siempre en el suelo,
recibiendo malos tratos,
y sin señales de duelo.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Colgada voy por delante y al hombre hago elegante.
Mi ser por un punto empieza, por un punto ha de acabar, el que mi nombre acierte sólo dirá la mitad.
En tus manos estoy limpio, en tus ventanas me ensucio, si sucio, me ponen limpio, si limpio, me ponen sucio.
En las manos de las damas casi siempre estoy metido, unas veces desplegado otras veces recogido.
No he de darte más razones, sin mi perderías los pantalones.
Tengo corazón sin ser persona, tengo bata sin ser mujer. y el hombre elegante me lleva delante.
Juntos, en ovillo, duermen los mellizos; cuando se separan, estirados andan.
Tengo cinco habitaciones, en cada una un inquilino, en invierno cuando hace frío, están todos calentitos.
Dos hermanitos muy igualitos, en llegando a viejecitos abren los ojitos.
Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.
