adivinanzas para niños

Podrás tocarlos,
podrás cortarlos,
pero nunca contarlos.

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Parecen persianas, que suben y bajan.

Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.

Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida

Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.

Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.

Cinco hermanos muy unidos, que no se pueden mirar, cuando riñen aunque quieras, no los puedes separar.

En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.

Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.

Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.

Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.