adivinanzas para niños

Podrás tocarlos,
podrás cortarlos,
pero nunca contarlos.

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.

Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.

Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.

¿Qué es rojo por dentro, y amable por fuera?

Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida

Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.

Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.

A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.

Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.

Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.