adivinanzas para niños

Podrás tocarlos,
podrás cortarlos,
pero nunca contarlos.

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.

¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.

Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.

Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.

No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...

Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.

Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.

Parecen persianas, que suben y bajan.

Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.

Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.