adivinanzas para niños

Podrás tocarlos,
podrás cortarlos,
pero nunca contarlos.

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.

¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.

Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida

Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.

Entre dos murallas blancas hay una flor colorada, que con lluvia o con buen tiempo, está siempre bien mojada.

Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.

Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.

Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.

Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.

Son dos cortinas en dos ventanitas que bajando ocultan dos niñas bonitas.