Podrás tocarlos,
podrás cortarlos,
pero nunca contarlos.
más adivinanzas del cuerpo humano...
En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Si los abro veo si los cierro sueño.
En la jirafa descuella, bajo la barba del rey, lo tiene cualquier botella, la camisa o el jersey.
