Podrás tocarlos,
podrás cortarlos,
pero nunca contarlos.
más adivinanzas del cuerpo humano...
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.
Si los abro veo si los cierro sueño.
Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
Dicen que son de dos, pero siempre son de una.
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
