adivinanzas para niños

Podrás tocarlos,
podrás cortarlos,
pero nunca contarlos.

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.

Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.

¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.

¿Qué es rojo por dentro, y amable por fuera?

¿Cuál es la mitad de uno?

¿Qué planta será la que en el hombre está?

Uno se cree superior, el otro inferior se siente, sin decirse nunca nada, mucho se quieren, tanto que, siempre se están besando.

Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.

Dos niñas van a la par, y no se pueden mirar.

Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre