adivinanzas para niños

Podrás tocarlos,
podrás cortarlos,
pero nunca contarlos.

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?

Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.

Juntos vienen, juntos van, uno va delante, otro va detrás.

¿Qué es rojo por dentro, y amable por fuera?

Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.

Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida

¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.

Dicen que son de dos, pero siempre son de una.

Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.

Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.