Podrás tocarlos,
podrás cortarlos,
pero nunca contarlos.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Si los abro veo si los cierro sueño.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Cinco hermanos muy unidos, que no se pueden mirar, cuando riñen aunque quieras, no los puedes separar.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.
¿Cuál es la planta más olorosa?
Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.
¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
