Si aciertas esta pregunta,
te anotarás un buen tanto:
¿qué cosa acabada en punta
tienes entre risa y llanto?
más adivinanzas del cuerpo humano...
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.
Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
¿Cuál es la mitad de uno?
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
Si los abro veo si los cierro sueño.
Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.
