Si aciertas esta pregunta,
te anotarás un buen tanto:
¿qué cosa acabada en punta
tienes entre risa y llanto?
más adivinanzas del cuerpo humano...
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
¿Qué es rojo por dentro, y amable por fuera?
Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
