adivinanzas para niños

Si aciertas esta pregunta,
te anotarás un buen tanto:
¿qué cosa acabada en punta
tienes entre risa y llanto?

 

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Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.

Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.

Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.

Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.

Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.

Dos niñas van a la par, y no se pueden mirar.

Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.

Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.

Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.

Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.