adivinanzas para niños

Si aciertas esta pregunta,
te anotarás un buen tanto:
¿qué cosa acabada en punta
tienes entre risa y llanto?

 

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Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.

Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.

Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.

Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.

Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.

Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.

Dicen que son de dos, pero siempre son de una.

¿Cuál es la planta más olorosa?

Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.

¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.