Si aciertas esta pregunta,
te anotarás un buen tanto:
¿qué cosa acabada en punta
tienes entre risa y llanto?
más adivinanzas del cuerpo humano...
Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
En la jirafa descuella, bajo la barba del rey, lo tiene cualquier botella, la camisa o el jersey.
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.
