Si me mojas hago espuma,
con ojitos de cristal,
y tu cuerpo se perfuma,
mientras llega mi final.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
