Si me mojas hago espuma,
con ojitos de cristal,
y tu cuerpo se perfuma,
mientras llega mi final.
más adivinanzas de cosas de la casa...
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Adivíname ésa.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
