Si me mojas hago espuma,
con ojitos de cristal,
y tu cuerpo se perfuma,
mientras llega mi final.
más adivinanzas de cosas de la casa...
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
