Si me mojas hago espuma,
con ojitos de cristal,
y tu cuerpo se perfuma,
mientras llega mi final.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
