Si me mojas hago espuma,
con ojitos de cristal,
y tu cuerpo se perfuma,
mientras llega mi final.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
