Si me mojas hago espuma,
con ojitos de cristal,
y tu cuerpo se perfuma,
mientras llega mi final.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
