Si me mojas hago espuma,
con ojitos de cristal,
y tu cuerpo se perfuma,
mientras llega mi final.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
