Si me mojas hago espuma,
con ojitos de cristal,
y tu cuerpo se perfuma,
mientras llega mi final.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
