Sin vacación en sus cursos,
al principio son pequeños,
suelen nacer en montañas
y morir de marineros.
más adivinanzas de la naturaleza...
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
