Sin vacación en sus cursos,
al principio son pequeños,
suelen nacer en montañas
y morir de marineros.
más adivinanzas de la naturaleza...
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
