Sin vacación en sus cursos,
al principio son pequeños,
suelen nacer en montañas
y morir de marineros.
más adivinanzas de la naturaleza...
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
