Sin vacación en sus cursos,
al principio son pequeños,
suelen nacer en montañas
y morir de marineros.
más adivinanzas de la naturaleza...
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
