Sin vacación en sus cursos,
al principio son pequeños,
suelen nacer en montañas
y morir de marineros.
más adivinanzas de la naturaleza...
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
