Sin vacación en sus cursos,
al principio son pequeños,
suelen nacer en montañas
y morir de marineros.
más adivinanzas de la naturaleza...
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
