Sin vacación en sus cursos,
al principio son pequeños,
suelen nacer en montañas
y morir de marineros.
más adivinanzas de la naturaleza...
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
