Sin vacación en sus cursos,
al principio son pequeños,
suelen nacer en montañas
y morir de marineros.
más adivinanzas de la naturaleza...
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.
