adivinanzas para niños

Sin vacación en sus cursos,
al principio son pequeños,
suelen nacer en montañas
y morir de marineros.

 

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Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.

Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.

Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.

Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.

No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.

No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.

Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.

Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.