Sin vacación en sus cursos,
al principio son pequeños,
suelen nacer en montañas
y morir de marineros.
más adivinanzas de la naturaleza...
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
