Sin vacación en sus cursos,
al principio son pequeños,
suelen nacer en montañas
y morir de marineros.
más adivinanzas de la naturaleza...
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
