Somos blancos, larguiruchos,
nos fríen en las verbenas,
y dorados, calentitos,
nos comen nenes y nenas.
más adivinanzas de alimentos...
Y la casa del quesero, ¿qué sería?
Era un sol en miniatura y en el árbol la encontré. Cuando sin piel la dejé, me fascinó su frescura. ¿Qué es?
Después de haberme molido, agua hirviendo echan en mi, la gente me bebe mucho, cuando no quieren dormir.
Estando sano me cortan, sin ser enfermo me curan y en lonchas o pedacitos, dicen que estoy exquisito.
Soy amarillo por dentro, tengo blanco el cascarón, y aquí me hizo famoso, un tal Cristóbal Colón.
Cuanto más caliente, más fresco y crujiente. ¿Quién soy?
Te digo y te repito que si no lo adivinas no vales un pito.
Es mi madre tartamuda, y mi padre «cantaor», tengo blanco mi vestido, amarillo el corazón.
Blanca fue mi niñez, morada mi mocedad, negra y prieta mi vejez, adivina qué será.
Blanca soy y, como dice mi vecina, útil siempre soy en la cocina.
