Su forma es de pera,
aunque es de cristal
da luz sin espera
para cada cual.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
