Su forma es de pera,
aunque es de cristal
da luz sin espera
para cada cual.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
