Su forma es de pera,
aunque es de cristal
da luz sin espera
para cada cual.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
