Su forma es de pera,
aunque es de cristal
da luz sin espera
para cada cual.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
