Te lo digo y
no me entiendes,
no tengo boca y
si tengo dientes
más adivinanzas de cosas de la casa...
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Adivíname ésa.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
