Te lo digo y
no me entiendes,
no tengo boca y
si tengo dientes
más adivinanzas de cosas de la casa...
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
