Te lo digo y
no me entiendes,
no tengo boca y
si tengo dientes
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
