Te lo digo y
no me entiendes,
no tengo boca y
si tengo dientes
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
