Te lo digo y
no me entiendes,
no tengo boca y
si tengo dientes
más adivinanzas de cosas de la casa...
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
