Te lo digo y
no me entiendes,
no tengo boca y
si tengo dientes
más adivinanzas de cosas de la casa...
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
