Te lo digo y
no me entiendes,
no tengo boca y
si tengo dientes
más adivinanzas de cosas de la casa...
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Cuerpo de palo, cabeza de color, me encienden con cuidado y doy mucho calor. ¿Qué es ?
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
