Te lo digo y
no me entiendes,
no tengo boca y
si tengo dientes
más adivinanzas de cosas de la casa...
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
