Te lo digo y
no me entiendes,
no tengo boca y
si tengo dientes
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
