Te lo digo y
no me entiendes,
no tengo boca y
si tengo dientes
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
