Te lo digo y
no me entiendes,
no tengo boca y
si tengo dientes
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Adivíname ésa.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
