Te lo digo y
no me entiendes,
no tengo boca y
si tengo dientes
más adivinanzas de cosas de la casa...
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
