Te lo digo y
no me entiendes,
no tengo boca y
si tengo dientes
más adivinanzas de cosas de la casa...
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
