Te lo digo y
no me entiendes,
no tengo boca y
si tengo dientes
más adivinanzas de cosas de la casa...
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
