adivinanzas para niños

Te lo digo y
no me entiendes,
no tengo boca y
si tengo dientes

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.

Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.

Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.

Adivíname ésa.

Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.

¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?

Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.

Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.

No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.

Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.