Te lo digo y
no me entiendes,
no tengo boca y
si tengo dientes
más adivinanzas de cosas de la casa...
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
