Te lo digo y
no me entiendes,
no tengo boca y
si tengo dientes
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
