adivinanzas para niños

Te lo digo y
no me entiendes,
no tengo boca y
si tengo dientes

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.

Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.

Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?

Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.

Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.

Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.

La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!

Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.

Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.

No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.