Te lo digo y
no me entiendes,
no tengo boca y
si tengo dientes
más adivinanzas de cosas de la casa...
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
