Te lo digo y
no me entiendes,
no tengo boca y
si tengo dientes
más adivinanzas de cosas de la casa...
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Cuerpo de palo, cabeza de color, me encienden con cuidado y doy mucho calor. ¿Qué es ?
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
