Te lo digo y
no me entiendes,
no tengo boca y
si tengo dientes
más adivinanzas de cosas de la casa...
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
