Tengo copa y no soy árbol,
tengo alas y no soy pájaro;
protejo del sol a mi amo,
en invierno y en verano.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Tengo cinco habitaciones, en cada una un inquilino, en invierno cuando hace frío, están todos calentitos.
Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.
Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.
Hoy cuando me levanté, puse uno en cada pie. Como no son los zapatos, dime tú... ¿qué puede ser?
Mi ser por un punto empieza, por un punto ha de acabar, el que mi nombre acierte sólo dirá la mitad.
Colgada voy por delante y al hombre hago elegante.
Me lleváis, me traéis, y si sois nuevos quizás me mordéis.
En las manos de las damas casi siempre estoy metido, unas veces desplegado otras veces recogido.
Aunque las adornamos a ellas cuando no tenemos carreras, la gente tiene manía de no llamarnos enteras.
Santa con nombre de flor, y, a pesar de este retrato, me confunden con zapato.
