Tengo dientes y no muerdo,
desenredo con cuidado,
caminos abro en tu pelo,
ya sea liso o rizado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
