adivinanzas para niños

Tengo lecho
y no me acuesto
tengo curso
sin ser maestro.

 

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Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.

Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.

Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.

En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!

Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.

Alas de mil colores y se pierden entre las flores.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.

Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.