Tengo lecho
y no me acuesto
tengo curso
sin ser maestro.
más adivinanzas de la naturaleza...
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
