Tiene agua y no es botijo,
está siempre en el jardín.
Cada vez que se enrosca,
aunque no espanta a una mosca
tiene pinta de reptil.
¿Qué será?
más adivinanzas de cosas de la casa...
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
