Un convento bien cerrado,
sin campanas y sin torres
y muchas monjitas dentro,
preparan dulces de flores.
más adivinanzas de la naturaleza...
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
