adivinanzas para niños

Un convento bien cerrado,
sin campanas y sin torres
y muchas monjitas dentro,
preparan dulces de flores.

 

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Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.

No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.

Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.

Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.

En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.

Alas de mil colores y se pierden entre las flores.

Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

En las regiones polares se encuentra en todos los mares.

Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.