Un convento bien cerrado,
sin campanas y sin torres
y muchas monjitas dentro,
preparan dulces de flores.
más adivinanzas de la naturaleza...
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
