adivinanzas para niños

Un convento bien cerrado,
sin campanas y sin torres
y muchas monjitas dentro,
preparan dulces de flores.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.

No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.

En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.

Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan

Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.

Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.

Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.

Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.