Un convento bien cerrado,
sin campanas y sin torres
y muchas monjitas dentro,
preparan dulces de flores.
más adivinanzas de la naturaleza...
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
