Un convento bien cerrado,
sin campanas y sin torres
y muchas monjitas dentro,
preparan dulces de flores.
más adivinanzas de la naturaleza...
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
