Un convento bien cerrado,
sin campanas y sin torres
y muchas monjitas dentro,
preparan dulces de flores.
más adivinanzas de la naturaleza...
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
