Un convento bien cerrado,
sin campanas y sin torres
y muchas monjitas dentro,
preparan dulces de flores.
más adivinanzas de la naturaleza...
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
En las regiones polares se encuentra en todos los mares.
