Un convento bien cerrado,
sin campanas y sin torres
y muchas monjitas dentro,
preparan dulces de flores.
más adivinanzas de la naturaleza...
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
