adivinanzas para niños

Un convento bien cerrado,
sin campanas y sin torres
y muchas monjitas dentro,
preparan dulces de flores.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.

En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.

Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.

No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.

Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.

Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.

En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.