Un convento bien cerrado,
sin campanas y sin torres
y muchas monjitas dentro,
preparan dulces de flores.
más adivinanzas de la naturaleza...
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
En las regiones polares se encuentra en todos los mares.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.
