adivinanzas para niños

Un convento bien cerrado,
sin campanas y sin torres
y muchas monjitas dentro,
preparan dulces de flores.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.

Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.

Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.

No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.

Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.

Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.

Rompe y no tiene manos, corre y no tiene pies, sopla y no tiene boca, ¿Qué te parece que es?

Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.