Un convento bien cerrado,
sin campanas y sin torres
y muchas monjitas dentro,
preparan dulces de flores.
más adivinanzas de la naturaleza...
Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
