Un convento bien cerrado,
sin campanas y sin torres
y muchas monjitas dentro,
preparan dulces de flores.
más adivinanzas de la naturaleza...
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Rompe y no tiene manos, corre y no tiene pies, sopla y no tiene boca, ¿Qué te parece que es?
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
