Un convento bien cerrado,
sin campanas y sin torres
y muchas monjitas dentro,
preparan dulces de flores.
más adivinanzas de la naturaleza...
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.
