adivinanzas para niños

Un convento bien cerrado,
sin campanas y sin torres
y muchas monjitas dentro,
preparan dulces de flores.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!

Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.

Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.

Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.

En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.

Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.

Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.

En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.

En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.