adivinanzas para niños

Un convento bien cerrado,
sin campanas y sin torres
y muchas monjitas dentro,
preparan dulces de flores.

 

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Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.

No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.

Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.

Alas de mil colores y se pierden entre las flores.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!

Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.

¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?

En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.