adivinanzas para niños

Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Son dos cortinas en dos ventanitas que bajando ocultan dos niñas bonitas.

Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.

Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.

Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.

¿Qué es rojo por dentro, y amable por fuera?

Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.

Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.

¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.

Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.

Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.