adivinanzas para niños

Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.

Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.

Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.

En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.

Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.

Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.

Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.

Dicen que son de dos, pero siempre son de una.

¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.

¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?