Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre
más adivinanzas del cuerpo humano...
¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
Si los abro veo si los cierro sueño.
Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.
Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
