Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre
más adivinanzas del cuerpo humano...
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
¿Cuál es la planta más olorosa?
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
Uno se cree superior, el otro inferior se siente, sin decirse nunca nada, mucho se quieren, tanto que, siempre se están besando.
Dos niñas van a la par, y no se pueden mirar.
¿Qué es rojo por dentro, y amable por fuera?
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
