Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre
más adivinanzas del cuerpo humano...
En la jirafa descuella, bajo la barba del rey, lo tiene cualquier botella, la camisa o el jersey.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.
Parecen persianas, que suben y bajan.
¿Cuál es la planta más olorosa?
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
