adivinanzas para niños

Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.

Parecen persianas, que suben y bajan.

Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.

No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...

Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida

Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.

Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.

Dicen que son de dos, pero siempre son de una.

Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.

Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.