adivinanzas para niños

Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre

 

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Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.

¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?

Parecen persianas, que suben y bajan.

Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.

Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.

Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.

Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida

Cinco hermanos muy unidos, que no se pueden mirar, cuando riñen aunque quieras, no los puedes separar.

Si los abro veo si los cierro sueño.

Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre