adivinanzas para niños

Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.

Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.

Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?

Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.

Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.

Si los abro veo si los cierro sueño.

Dicen que son de dos, pero siempre son de una.

Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.

A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.

Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.