adivinanzas para niños

Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.

En la jirafa descuella, bajo la barba del rey, lo tiene cualquier botella, la camisa o el jersey.

Dos estrellas se han perdido, en el cielo no aparecen, en tu casa se han metido y en tu cara resplandecen. ¿Qué son?

¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?

¿Qué planta será la que en el hombre está?

Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.

Parecen persianas, que suben y bajan.

Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida

¿Cuál es la mitad de uno?

Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.