adivinanzas para niños

Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.

Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.

Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.

Juntos vienen, juntos van, uno va delante, otro va detrás.

Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre

Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.

Uno se cree superior, el otro inferior se siente, sin decirse nunca nada, mucho se quieren, tanto que, siempre se están besando.

¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.

Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.

Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.