adivinanzas para niños

Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Parecen persianas, que suben y bajan.

En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.

Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?

¿Cuál es la mitad de uno?

A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.

Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.

Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.

Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.

¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.

Dos niñas van a la par, y no se pueden mirar.