adivinanzas para niños

Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Dos estrellas se han perdido, en el cielo no aparecen, en tu casa se han metido y en tu cara resplandecen. ¿Qué son?

Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.

En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.

Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.

Juntos vienen, juntos van, uno va delante, otro va detrás.

Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.

Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.

Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.

No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...

Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.