Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre
más adivinanzas del cuerpo humano...
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.
¿Qué planta será la que en el hombre está?
En la jirafa descuella, bajo la barba del rey, lo tiene cualquier botella, la camisa o el jersey.
Dos niños en un andén, por más que se acerquen, no se ven. ¿Qué es?.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
