Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre
más adivinanzas del cuerpo humano...
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
¿Cuál es la planta más olorosa?
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Dicen que son de dos, pero siempre son de una.
¿Qué planta será la que en el hombre está?
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
