adivinanzas para niños

Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.

No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...

Si los abro veo si los cierro sueño.

Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.

Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.

Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.

Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.

Dos estrellas se han perdido, en el cielo no aparecen, en tu casa se han metido y en tu cara resplandecen. ¿Qué son?

Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.

Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.