Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre
más adivinanzas del cuerpo humano...
Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.
Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.
¿Qué es rojo por dentro, y amable por fuera?
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
Dos fuentes muy cristalinas están en medio de un llano y cuando las fuentes manan no está muy contento el amo.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
