Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre
más adivinanzas del cuerpo humano...
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Dos estrellas se han perdido, en el cielo no aparecen, en tu casa se han metido y en tu cara resplandecen. ¿Qué son?
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
Dicen que son de dos, pero siempre son de una.
Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?
Son dos cortinas en dos ventanitas que bajando ocultan dos niñas bonitas.
