Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre
más adivinanzas del cuerpo humano...
Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
En la jirafa descuella, bajo la barba del rey, lo tiene cualquier botella, la camisa o el jersey.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...
Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.
¿Qué es rojo por dentro, y amable por fuera?
Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
Cinco hermanos muy unidos, que no se pueden mirar, cuando riñen aunque quieras, no los puedes separar.
