adivinanzas para niños

Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Entre dos murallas blancas hay una flor colorada, que con lluvia o con buen tiempo, está siempre bien mojada.

Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.

Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida

Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.

Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.

¿Qué planta será la que en el hombre está?

¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?

Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.

Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.

Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?