adivinanzas para niños

Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.

Si los abro veo si los cierro sueño.

¿Qué es rojo por dentro, y amable por fuera?

Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?

Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida

¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?

Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.

Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.

Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.

Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.