Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre
más adivinanzas del cuerpo humano...
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Dos niños en un andén, por más que se acerquen, no se ven. ¿Qué es?.
Dos niñas van a la par, y no se pueden mirar.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Si los abro veo si los cierro sueño.
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
