adivinanzas para niños

Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.

Entre dos murallas blancas hay una flor colorada, que con lluvia o con buen tiempo, está siempre bien mojada.

Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.

Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.

Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.

No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...

Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.

Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.

Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.

Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre