adivinanzas para niños

Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.

Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.

¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?

¿Qué planta será la que en el hombre está?

Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.

Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.

Dos niñas van a la par, y no se pueden mirar.

Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?

Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.

Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.