adivinanzas para niños

Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Parecen persianas, que suben y bajan.

Si los abro veo si los cierro sueño.

Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.

Dos estrellas se han perdido, en el cielo no aparecen, en tu casa se han metido y en tu cara resplandecen. ¿Qué son?

Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.

¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.

En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.

Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.

Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.

Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.