Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre
más adivinanzas del cuerpo humano...
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
¿Qué es rojo por dentro, y amable por fuera?
Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
Dos estrellas se han perdido, en el cielo no aparecen, en tu casa se han metido y en tu cara resplandecen. ¿Qué son?
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.
