Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre
más adivinanzas del cuerpo humano...
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Si los abro veo si los cierro sueño.
¿Cuál es la mitad de uno?
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?
Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.
Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
