adivinanzas para niños

Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre

 

más adivinanzas del cuerpo humano...

Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.

Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.

Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.

Entre dos murallas blancas hay una flor colorada, que con lluvia o con buen tiempo, está siempre bien mojada.

Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.

Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.

Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.

Uno se cree superior, el otro inferior se siente, sin decirse nunca nada, mucho se quieren, tanto que, siempre se están besando.

Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.

Si los abro veo si los cierro sueño.