Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre
más adivinanzas del cuerpo humano...
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
¿Qué planta será la que en el hombre está?
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.
Entre dos murallas blancas hay una flor colorada, que con lluvia o con buen tiempo, está siempre bien mojada.
Cinco hermanos muy unidos, que no se pueden mirar, cuando riñen aunque quieras, no los puedes separar.
