adivinanzas para niños

Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre

 

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Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.

En la jirafa descuella, bajo la barba del rey, lo tiene cualquier botella, la camisa o el jersey.

Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.

Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre

Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.

Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.

Son dos cortinas en dos ventanitas que bajando ocultan dos niñas bonitas.

Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.

Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.

Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.