Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre
más adivinanzas del cuerpo humano...
Cinco hermanos muy unidos, que no se pueden mirar, cuando riñen aunque quieras, no los puedes separar.
Cuando sonríes asoman blancos como el azahar unas cositas que cortan y que pueden masticar.
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
Dos niñas van a la par, y no se pueden mirar.
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.
Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?
Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.
