Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre
más adivinanzas del cuerpo humano...
Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
¿Cuál es la planta más olorosa?
En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
Uno se cree superior, el otro inferior se siente, sin decirse nunca nada, mucho se quieren, tanto que, siempre se están besando.
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
