Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre
más adivinanzas del cuerpo humano...
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
¿Qué es rojo por dentro, y amable por fuera?
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...
¿Qué planta será la que en el hombre está?
Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.
