Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre
más adivinanzas del cuerpo humano...
Dicen que son de dos, pero siempre son de una.
¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Cinco hermanos muy unidos, que no se pueden mirar, cuando riñen aunque quieras, no los puedes separar.
Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
Adivina, adivinanza, tiene un solo ojo y una cara ancha.
¿Cuál es la mitad de uno?
