Una capilla llena de gente
y un capellán en medio
que predica siempre
más adivinanzas del cuerpo humano...
Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Vive en la panza y se enseña en ciertas danzas.
¿Qué planta será la que en el hombre está?
Tengo un tabique en el medio y dos ventanas a los lados por las que entra el aire puro y sale el ya respirado.
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.
Tiene grandes pabellones, pero no tiene habitaciones.
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.
¿Qué instrumento se puede escuchar, pero no se puede ver ni tocar?
