Una piel que es otra piel,
una mano que no es mano
y el frío se aguanta bien.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Resuélveme este dilema: «soy una, pero soy media».
El pie tapo al instante igual que si fuera un guante.
Aunque la quite del agua, sigue en agua.
No me utilizan los patos más me llevan de apellido, con «Z» empieza mi nombre, ¡y ya el resto es pan comido!
Por la noche me lo pongo, por el día me lo quito y en la siesta lo uso un poquito.
Santa con nombre de flor, y, a pesar de este retrato, me confunden con zapato.
Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.
Juntos, en ovillo, duermen los mellizos; cuando se separan, estirados andan.
Ahí vienen dos: uno se moja y el otro no.
Tengo corazón sin ser persona, tengo bata sin ser mujer. y el hombre elegante me lleva delante.
