Una piel que es otra piel,
una mano que no es mano
y el frío se aguanta bien.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
No me utilizan los patos más me llevan de apellido, con «Z» empieza mi nombre, ¡y ya el resto es pan comido!
Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.
Tengo cinco habitaciones, en cada una un inquilino, en invierno cuando hace frío, están todos calentitos.
Por la noche me lo pongo, por el día me lo quito y en la siesta lo uso un poquito.
Tengo corazón sin ser persona, tengo bata sin ser mujer. y el hombre elegante me lleva delante.
En las manos de las damas casi siempre estoy metido, unas veces desplegado otras veces recogido.
Me pisas y no me quejo, me cepillas si me mancho, y con mi hermano gemelo bajo tu cama descanso.
Dos hermanitos muy igualitos, en llegando a viejecitos abren los ojitos.
¡Escapa, escapa! que esto que te digo, aunque no te obligo, te abriga y te tapa.
Resuélveme este dilema: «soy una, pero soy media».
