Van y llegan,
se llevan lo que traen
y lo que traen se llevan
más adivinanzas de la naturaleza...
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
En las regiones polares se encuentra en todos los mares.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
