Van y llegan,
se llevan lo que traen
y lo que traen se llevan
más adivinanzas de la naturaleza...
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
