Van y llegan,
se llevan lo que traen
y lo que traen se llevan
más adivinanzas de la naturaleza...
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
¿Cuál es el único animal que muere entre aplausos?
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
