Van y llegan,
se llevan lo que traen
y lo que traen se llevan
más adivinanzas de la naturaleza...
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
Rompe y no tiene manos, corre y no tiene pies, sopla y no tiene boca, ¿Qué te parece que es?
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
