adivinanzas para niños

Van y llegan,
se llevan lo que traen
y lo que traen se llevan

 

más adivinanzas de la naturaleza...

No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.

Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.

Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.

Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.

Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.

En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.