Van y llegan,
se llevan lo que traen
y lo que traen se llevan
más adivinanzas de la naturaleza...
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
