adivinanzas para niños

Van y llegan,
se llevan lo que traen
y lo que traen se llevan

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.

Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!

Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.

Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.

Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.

No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.