Van y llegan,
se llevan lo que traen
y lo que traen se llevan
más adivinanzas de la naturaleza...
Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
