Van y llegan,
se llevan lo que traen
y lo que traen se llevan
más adivinanzas de la naturaleza...
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
