Van y llegan,
se llevan lo que traen
y lo que traen se llevan
más adivinanzas de la naturaleza...
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
