Van y llegan,
se llevan lo que traen
y lo que traen se llevan
más adivinanzas de la naturaleza...
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
