adivinanzas para niños

Van y llegan,
se llevan lo que traen
y lo que traen se llevan

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.

Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.

Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.

Alas de mil colores y se pierden entre las flores.

En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!

En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.

Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.

Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.