Van y llegan,
se llevan lo que traen
y lo que traen se llevan
más adivinanzas de la naturaleza...
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
