adivinanzas para niños

Van y llegan,
se llevan lo que traen
y lo que traen se llevan

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.

En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.

Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.

Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.