Vengo de padres cantores
aunque yo no soy cantor,
traigo los hábitos blancos
y amarillo el corazón.
más adivinanzas de alimentos...
De leche me hacen, de ovejas y cabras que pacen.
Te lo digo y te repito, y te lo debo avisar, que por más que te lo diga, no lo vas a adivinar.
De bello he de presumir: soy blanco como la cal, todos me saben abrir, nadie me sabe cerrar.
De claro como el agua al rojo oscuro, salud y alegres fiestas os procuro.
Es mi madre tartamuda, y mi padre «cantaor», tengo blanco mi vestido, amarillo el corazón.
Estando sano me cortan, sin ser enfermo me curan y en lonchas o pedacitos, dicen que estoy exquisito.
Te digo y te repito que si no lo adivinas no vales un pito.
Fríos, muy fríos estamos y con nuestros sabores a los niños animamos.
Y la casa del quesero, ¿qué sería?
Soy amarillo por dentro, tengo blanco el cascarón, y aquí me hizo famoso, un tal Cristóbal Colón.
