Vengo de padres cantores
aunque yo no soy cantor,
traigo los hábitos blancos
y amarillo el corazón.
más adivinanzas de alimentos...
Somos blancos, larguiruchos, nos fríen en las verbenas, y dorados, calentitos, nos comen nenes y nenas.
Soy blanco, soy tinto, de color todo lo pinto, estoy en la buena mesa y me subo a la cabeza.
Te digo y te repito que si no lo adivinas no vales un pito.
Blanca fue mi niñez, morada mi mocedad, negra y prieta mi vejez, adivina qué será.
Blanca soy y, como dice mi vecina, útil siempre soy en la cocina.
De leche me hacen, de ovejas y cabras que pacen.
Es mi madre tartamuda, y mi padre «cantaor», tengo blanco mi vestido, amarillo el corazón.
Quiere leche y no es lechera ¿Qué será?
Para mí el dulce sabor de la cosa que te digo. Para ti también será si aciertas este acertijo.
Una cajita chiquita, blanca como la cal: todos la saben abrir, nadie la sabe cerrar.
