Vuela sin alas,
silba sin boca,
azota sin manos
y tú ni lo ves ni lo tocas.
más adivinanzas de la naturaleza...
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
