Vuela sin alas,
silba sin boca,
azota sin manos
y tú ni lo ves ni lo tocas.
más adivinanzas de la naturaleza...
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
