Vuela sin alas,
silba sin boca,
azota sin manos
y tú ni lo ves ni lo tocas.
más adivinanzas de la naturaleza...
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
