Ya ves, ya ves,
tan claro que es.
No me la adivines
de aquí a un mes.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
