Ya ves, ya ves,
tan claro que es.
No me la adivines
de aquí a un mes.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Adivíname ésa.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
