Ya ves, ya ves,
tan claro que es.
No me la adivines
de aquí a un mes.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
