Ya ves, ya ves,
tan claro que es.
No me la adivines
de aquí a un mes.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
