Ya ves, ya ves,
tan claro que es.
No me la adivines
de aquí a un mes.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
