Ya ves, ya ves,
tan claro que es.
No me la adivines
de aquí a un mes.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
