Ya ves, ya ves,
tan claro que es.
No me la adivines
de aquí a un mes.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Cuerpo de palo, cabeza de color, me encienden con cuidado y doy mucho calor. ¿Qué es ?
Adivíname ésa.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
