Ya ves, ya ves,
tan claro que es.
No me la adivines
de aquí a un mes.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
