Ya ves, ya ves,
tan claro que es.
No me la adivines
de aquí a un mes.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
