Ya ves, ya ves,
tan claro que es.
No me la adivines
de aquí a un mes.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
