Ya ves, ya ves,
tan claro que es.
No me la adivines
de aquí a un mes.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
