Ya ves, ya ves,
tan claro que es.
No me la adivines
de aquí a un mes.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
