Ya ves, ya ves,
tan claro que es.
No me la adivines
de aquí a un mes.
más adivinanzas de cosas de la casa...
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
