Ya ves, ya ves,
tan claro que es.
No me la adivines
de aquí a un mes.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
