Ya ves, ya ves,
tan claro que es.
No me la adivines
de aquí a un mes.
más adivinanzas de cosas de la casa...
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
