Ya ves, ya ves,
tan claro que es.
No me la adivines
de aquí a un mes.
más adivinanzas de cosas de la casa...
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
