Ya ves, ya ves,
tan claro que es.
No me la adivines
de aquí a un mes.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
