Ya ves, ya ves,
tan claro que es.
No me la adivines
de aquí a un mes.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Adivíname ésa.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
