Ya ves, ya ves,
tan claro que es.
No me la adivines
de aquí a un mes.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
