Ya ves, ya ves,
tan claro que es.
No me la adivines
de aquí a un mes.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
