Ya ves, ya ves,
tan claro que es.
No me la adivines
de aquí a un mes.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Adivíname ésa.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
