Ya ves, ya ves,
tan claro que es.
No me la adivines
de aquí a un mes.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
