Yo tengo calor y frío,
y no frío sin calor,
y sin ser ni mar ni río,
peces en mí he visto yo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Adivíname ésa.
