Yo tengo calor y frío,
y no frío sin calor,
y sin ser ni mar ni río,
peces en mí he visto yo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
