Yo tengo calor y frío,
y no frío sin calor,
y sin ser ni mar ni río,
peces en mí he visto yo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
