Yo tengo calor y frío,
y no frío sin calor,
y sin ser ni mar ni río,
peces en mí he visto yo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
