Tienen justo cinco dedos
como la mano;
se rellenan en invierno,
se vacían en verano.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Dos hermanitos muy igualitos, en llegando a viejecitos abren los ojitos.
Santa con nombre de flor, y, a pesar de este retrato, me confunden con zapato.
Una copa redonda y negra, boca arriba está vacía, boca abajo está llena.
Dos buenas piernas tenemos y no podemos andar, pero el hombre sin nosotros no se puede presentar.
Nuestra dueña nos coloca uno a cada lado, siempre pendientes, siempre colgados.
Aunque la quite del agua, sigue en agua.
Me pisas y no me quejo, me cepillas si me mancho, y con mi hermano gemelo bajo tu cama descanso.
Redondito, redondón, no tiene tapa ni tapón.
Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería
No he de darte más razones, sin mi perderías los pantalones.
