adivinanzas para niños

No me utilizan los patos
más me llevan de apellido,
con «Z» empieza mi nombre,
¡y ya el resto es pan comido!

 

más adivinanzas de ropa y vestuario...

Aunque las adornamos a ellas cuando no tenemos carreras, la gente tiene manía de no llamarnos enteras.

Mi ser por un punto empieza, por un punto ha de acabar, el que mi nombre acierte sólo dirá la mitad.

Guardado en invierno, lo luzco en verano, es mi único traje en sitios de baño.

Nuestra dueña nos coloca uno a cada lado, siempre pendientes, siempre colgados.

Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.

Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería

Me lleváis, me traéis, y si sois nuevos quizás me mordéis.

Hoy cuando me levanté, puse uno en cada pie. Como no son los zapatos, dime tú... ¿qué puede ser?

Destacan en las orejas creyéndose independientes, van casi siempre en parejas.

Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.