Viene del cielo, del cielo viene,
a unos disgusta y a otros mantiene.
más adivinanzas de la naturaleza...
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
