Nazco y muero sin cesar;
sigo no obstante existiendo,
y, sin salir de mi lecho,
me encuentro siempre corriendo.
más adivinanzas de la naturaleza...
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
