Sin ella en la mano
ni entras ni sales,
ni vas a la calle.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
