Sin ella en la mano
ni entras ni sales,
ni vas a la calle.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
