Los tejados protejo
y buenas canales dejo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Adivíname ésa.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.