Si me mojas hago espuma,
con ojitos de cristal,
y tu cuerpo se perfuma,
mientras llega mi final.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Adivíname ésa.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
