Cuatro patas tiene
y no puede andar
también cabecera
sin saber hablar.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
