Aunque yo nunca me mueva
por mí suben, por mi bajan;
soy de diversas materias
y mi utilidad la halagan.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
