Aunque yo nunca me mueva
por mí suben, por mi bajan;
soy de diversas materias
y mi utilidad la halagan.
más adivinanzas de cosas de la casa...
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
