Aunque yo nunca me mueva
por mí suben, por mi bajan;
soy de diversas materias
y mi utilidad la halagan.
más adivinanzas de cosas de la casa...
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
