Aunque yo nunca me mueva
por mí suben, por mi bajan;
soy de diversas materias
y mi utilidad la halagan.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
