Aunque yo nunca me mueva
por mí suben, por mi bajan;
soy de diversas materias
y mi utilidad la halagan.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
