Aunque yo nunca me mueva
por mí suben, por mi bajan;
soy de diversas materias
y mi utilidad la halagan.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
