Aunque yo nunca me mueva
por mí suben, por mi bajan;
soy de diversas materias
y mi utilidad la halagan.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
