Chiquita como un ratón
guarda la casa como un león
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
