Chiquita como un ratón
guarda la casa como un león
más adivinanzas de cosas de la casa...
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
