Chiquita como un ratón
guarda la casa como un león
más adivinanzas de cosas de la casa...
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
