Chiquita como un ratón
guarda la casa como un león
más adivinanzas de cosas de la casa...
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
