Chiquita como un ratón
guarda la casa como un león
más adivinanzas de cosas de la casa...
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
