Chiquita como un ratón
guarda la casa como un león
más adivinanzas de cosas de la casa...
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
