Chiquita como un ratón
guarda la casa como un león
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
