Chiquita como un ratón
guarda la casa como un león
más adivinanzas de cosas de la casa...
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
