Chiquita como un ratón
guarda la casa como un león
más adivinanzas de cosas de la casa...
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
