Chiquita como un ratón
guarda la casa como un león
más adivinanzas de cosas de la casa...
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
