Chiquita como un ratón
guarda la casa como un león
más adivinanzas de cosas de la casa...
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
