Chiquita como un ratón
guarda la casa como un león
más adivinanzas de cosas de la casa...
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
