Chiquita como un ratón
guarda la casa como un león
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
