Chiquita como un ratón
guarda la casa como un león
más adivinanzas de cosas de la casa...
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
