Chiquita como un ratón
guarda la casa como un león
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
