Chiquita como un ratón
guarda la casa como un león
más adivinanzas de cosas de la casa...
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
