Chiquita como un ratón
guarda la casa como un león
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
