Chiquita como un ratón
guarda la casa como un león
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
