Chiquita como un ratón
guarda la casa como un león
más adivinanzas de cosas de la casa...
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
