Chiquita como un ratón
guarda la casa como un león
más adivinanzas de cosas de la casa...
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
