Chiquita como un ratón
guarda la casa como un león
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
