Chiquita como un ratón
guarda la casa como un león
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
