Chiquita como un ratón
guarda la casa como un león
más adivinanzas de cosas de la casa...
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
