Chiquita como un ratón
guarda la casa como un león
más adivinanzas de cosas de la casa...
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
