Chiquita como un ratón
guarda la casa como un león
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
